
El peor daño que se le está infringiendo a la diplomacia internacional de la actualidad, es el recurrente fenómeno de "injerencia" en los asuntos internos de un país. Con suma frecuencia se observa a presidentes de un país, opinando sobre los asuntos de sus vecinos fronterizos, y en muchos casos con comentarios nada constructivos, que acarrean distanciamientos de naciones. Es como que nada les pudiera tapar sus imprudentes bocotas, y pareciera que aún sus manos fueran huecas para frenar la acidez de sus imprudentes improperios.
Sigo con cuidado las reacciones verbales de los presidentes ante circunstancias políticas de sus vecinos, y creo que la falta de "escuela diplomática" queda evidenciada en la ausencia de una respuesta realmente sana y constructiva. Se han olvidado de aquello de responder así: "Estamos evaluando los hechos. Posteriormente daremos nuestra posición definitiva". Realmente que algunos presidentes de la actualidad, como que se creen dueños de la verdad, y dicen lo que se les antoja ante cualquier evento político internacional crítico, y olvidan el consejo casero de que hay que pensar primero, y responder después.
Situaciones como: golpes de estado, elecciones fraudulentas, atentados terroristas, ataques

Esa forma y respuesta diplomática, evitaría perjudicar a vecinos fronterizos tradicionales, quienes son las víctimas de los desajustes verbales de sus presidentes, como ha ocurrido en la historia reciente de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela, saliendo lesionado el comercio fronterizo del que se sustentan muchas familias.
Y, por supuesto que esa sana respuesta diplomática también resulta de insustituible utilidad en conflictos personales. Es muy común que mucha gente opine a la ligera, sin tener el absoluto conocimiento de causas, y ocasiones problemas que pudieron evitarse con un "estoy evaluando la situación, y luego te respondo". Conozco muchas familias donde hay distanciamiento de hermanos, o de padres e hijos, porque se dejaron llevar por la ligereza del momento y respondieron algo indebido, que se pudo evitar con un "estoy evaluando la situación". Lo mismo aplica a amigos o compañeros de trabajo, que sin contar con el conocimiento exacto de los hechos, se han dejado llevar por la tentación de opinar sin pensar, lesionando confianzas y llenando de inarmonía sus ambientes de convivencia.
Como se ve, WWW.ENESIMARESPUESTA.BLOGSPOT.COM, les ha expuesto una respuesta de bolsillo de máxima utilidad para la sana resolución de conflictos interpersonales, porque no hace falta tener frente a nosotros a un periodista, para hacer uso de un "estoy evaluando la situación".
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