Muy recientemente conversaba con una amiga que viene de superar profundos líos emocionales, y luego de mucho conversar acerca de su triste situación así como también las moralejas que le dejó salir de la mala situación, me dijo lo siguiente a modo de conclusión: "Puede sonar a cliché pero he aprendido que si no te amas a tí mismo, no puedes amar a los demás, ni disfrutar del amor que los otros intentan brindarte".¡Qué conclusión tan humanamente cierta!, ¡tan profunda!, ¡tan vigente!, y por eso no lo dudé al reflexionar que "ese tema estaba faltando en este blog", por lo cual manos a la obra, digo bolígrafo a la obra, dedicándome a redactar este post de poquito en poquito para su publicación definitiva el día de hoy.





reo no exagerar cuando me atrevo a afirmar que hay frases o respuestas clichés que pasan a ser de tanto uso que se vuelven clásicas. Es que la frase "Sí se puede" ha pasado a convertirse en cliché repetitivo tanto de empresas privadas y públicas, como en slogans de partidos políticos, bien sea como slogan de protesta o como impulsor de masas, e incluso ha pasado a ser parte del repertorio de enésimas respuestas de muchas figuras del acontecer público nacional; y créanme que es bastante frecuente su uso, lo que me motiva a caer en su disertación.






